Trataré nuevamente de ser imparcial en mi comentario sobre el espectáculo que brindó Mike Patton junto a sus músicos y los violínistas de la Orquesta Sinfónica de Santiago, Mondo Cane... Como publiqué en un comentario en EMOL, este tipo esta a otro nivel entre los músicos, vocalistas o frontman de su generación. Este tipo ya pasó a la categoría de los pesos pesados de la música. Mucho se dice de su registro vocal impresionante, de su versatidad pudiendo cantar desde el heavy metal mas pesado como Sepultura hasta colaboraciones tan melódicas como con Kaada. Todo es cierto. En este punto creo que lo mas rescatable es su carísma. Las 2 noches en que se presentó cantando exitos italianos de los 50' y 60 llevó el carísma y el estilo a otro nivel. Era cosa de ver a la audiencia mixta compùesta por adultos mayores, rockeros, punkies, y tipos vestidos de gala, todo para ver a este loco cantando canciones que nunca abríamos pensado en dedicarles siquiera un segundo en nuestros iPods. Y todo gracias a una interpretación lleno de fuerza, estilo y carisma. Este tipo ya puede darse el lujo de cantar cualquier cosa ya que su sola presencia escénica marca la diferencia.
Hace menos de una semana fui a ver a los Red Hot Chili Pepper, una de mis bandas favoritas también, y tengo quye decir que no existe comparación posible. Se necesitarían 5 Antony Kiedis y 2 Fleas para llegarle a los talones a Patton.